Historia.

El Alargamiento de extremidades es una realidad, y se viene realizando exitosamente desde la década de los 50

Fue en Kurgan, provincia de Siberia, en la Unión Soviética, donde el medico general, Gavriil A. Ilizarov desarrolló el método, luego de enfrentarse al desafío de solucionar las secuelas de varios veteranos de la 2da Guerra mundial, quienes presentaban fracturas en sus extremidades que no consolidaban (no unión de los fragmentos óseos).

Dado lo limitado de los recursos en la provincia, Ilizarov desarrolló un método para fijar los fragmentos basado en el uso de un tutor externo, fabricado inicialmente con elementos básicos, como rayos de bicicleta. Estos aparatos eran colocados alrededor de las extremidades, y a través de la compresión en la zona de la fractura, se estimularía la consolidación.

En una oportunidad, luego de instalar el montaje en un paciente, le solicitó que moviera los componentes de manera de producir compresión, sin embargo, el paciente erróneamente realizó los movimientos en sentido contrario, separando progresivamente los extremos de la fractura. Ilizarov pudo ver con sorpresa, que entre los cabos óseos se formaba Nuevo hueso. Esto fue el inicio de una gran investigación, que finalmente concluyó, que el Alargamiento Oseo era posible, seguro y efectivo.

Ilizarov y su equipo realizaron miles de alargamientos en Kurgan, sin embargo, debido a las consecuencias de la Guerra fría, la comunicación y difusión del método con los países occidentales fue prácticamente imposible.
A comienzos de la década de los 80s, médicos Italianos comenzaron a conocer, desarrollar y perfeccionar el método de osteogénesis por distracción, creando un importante centro en Lecco. Recién en 1988 se realizó el primer alargamiento óseo en USA, lo cual, en un principio fue recibido con escepticismo por la comunidad ortopédica, sin embargo, al ir conociéndose los resultados, la técnica se fue haciendo cada vez más popular, y aplicando a diferentes problemas de las extremidades, incluyendo malformaciones congénitas, deformidades post traumáticas, secuelas de infecciones, diferencia de longitud de extremidades, y para alargamiento en casos de talla baja, como ocurre en enanismo y otras formas de displasias esqueléticas.